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remedios para la caspa

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Lejos de suponer un mero problema estético o de higiene personal —baste recordar las pésimas connotaciones que encierra el adjetivo casposo—, la caspa también puede ir acompañada de una desagradable sensación de picor permanente sobre el cuero cabelludo.

 

Como ya hemos visto en un artículo anterior sobre la caspa, este molesto trastorno está ocasionado por un crecimiento anómalo del hongo, el Malassezia furfur o Pityrosporum. Éste afecta al proceso de renovación natural de las células, provocando la aparición de escamas de color blanco y la picazón ya mencionada.

 

La buena noticia es que la caspa puede tenerse bajo control, y sin necesidad de recurrir a medicamentos que puedan afectar negativamente a nuestra salud. Si quieres saber cómo, te invitamos a seguir leyendo, ya que te resumimos 8 efectivos remedios caseros para la caspa tan eficaces como económicos. ¡Toma nota!

 

8 remedios naturales contra la caspa

Si tú también quieres combatir la caspa con eficacia —si tienes este problema, no tienes de qué preocuparte, ya que afecta alrededor de un 20% de la población mundial—, te recomendamos tener siempre a mano estos productos naturales.

 

1) Aceite de árbol de té

El aceite de árbol de té está considerado como el más versátil de los aceites esenciales. Por lo que respecta a la caspa, es particularmente eficaz para eliminar las escamas secas y sanear la piel afectada por este problema. Diluye un par de gotas en la cantidad del champú que empleas habitualmente, y prepárate para notar sus efectos.

 2) Aceite de linaza

Verter unas gotas sobre el cuero cabelludo y masajear suavemente antes de lavarte el pelo puede ayudarte a reducir la caspa. Este producto se puede adquirir fácilmente en las tiendas de alimentos ecológicos. Y si quieres conservarlo manteniendo sus propiedades intactas, basta con conservarlo en el frigorífico.

3) Aceite de oliva y zumo de limón

Se trata del tándem perfecto para luchar contra ese engorroso inquilino que a veces se hace fuerte sobre nuestro pelo. Así, mientras que el limón ayuda a limpiar el cuero cabelludo de escamas secas, el aceite de oliva lo hidrata y nutre en profundidad. Compruébalo: para ello, mezcla 2 cucharadas de zumo de limón, otras 2 de aceite de oliva y 2 más de agua. Vierte el resultado sobre una gasa, aplícatela sobre el cuero cabelludo húmedo antes del champú y déjalo actuar una media hora. 

4) Aloe vera

Pocos ingredientes naturales presentan tantas propiedades como el aloe vera, planta que ya aparece documentada por primera vez en el año 2200 a.C. Extraordinariamente rica en vitaminas A, C y del grupo B, minerales, aminoácidos y ácidos grasos, este producto es muy apreciado por sus propiedades dermatológicas, entre las que también se cuenta su eficacia contra caspa. Para ello, antes del champú, aplícate en el pelo jugo de aloe vera o un gel a base de este vegetal casi milagroso. Notarás que el picor desaparece y que las escamas de caspa se reducen. ¡Haz la prueba!

5) Arcilla verde

A pesar de que la arcilla verde se viene utilizando desde hace muchos años para cuidar heridas corporales y llevar a cabo tratamientos dermatológicos, lo cierto es que también es muy efectiva contra la caspa. Anímate a probarla, aplicando una fina capa de este producto y la misma cantidad de agua sobre el cuero cabelludo. Déjala actuar una media hora antes de pasar al champú y… ¡prepárate para presumir de cabello! No obstante, si tu pelo es muy seco, te aconsejamos que hagas esta operación con la arcilla blanca.

6) Flores de ortigas

Un magnífico remedio para atajar el problema de la caspa consiste en preparar una infusión usando flores de ortiga seca. Elabórala con 250 ml de agua y deja la mezcla reposar durante 15 minutos. A continuación, y tras filtrar el preparado, ya estará listo para su uso. Aplícalo sobre el cuero cabelludo en pequeñas dosis y acompañado de un suave masaje por las zonas más afectadas por la caspa. ¡Verás qué cambio!

7) Flores de remolacha

Vitaminas del grupo B y C, carotenos, potasio, fibra… Ésta es la tarjeta de presentación de la remolacha, una saludable hortaliza que, además, contribuye a poner freno a la caspa.  Hierve raíces de la flor de la remolacha, fíltrala con cuidado y deja enfriar el resultado. A continuación, aplícalo la infusión sobre el cabelludo y masajea suavemente sobre las partes más afectadas por la caspa.

8) Vinagre

Si tienes en casa una botella de vinagre de vino blanco, tienes un valioso aliado contra la caspa. Diluye unas pocas gotas de este condimento en agua caliente y aplícatelas con un suave masaje sobre el cuero cabelludo antes del champú. Además, también puedes empapar una gasa con esta solución y aplicártela sobre el pelo antes de ir a dormir, envolviendo la cabeza con una toalla caliente. Notarás el resultado y, asimismo, lucirás un pelo mucho más brillante.

 

Y, sobre todo… utiliza un buen champú anticaspa

Para que puedas combatir la caspa de manera aún más eficaz, no dejes de escoger un champú anticaspa realmente eficaz. 

dry wetDiferencias entre la caspa grasa y la caspa seca

Las glándulas sebáceas en el cuero cabelludo producen sebo. Éste es fundamental para mantener el equilibrio del cuero cabelludo y del cabello, ya que los protege de la pérdida de humedad y de los factores ambientales. Las células superficiales de la piel se renuevan continuamente, lo que también sucede en el cuero cabelludo, aunque, normalmente, el desprendimiento de las células muertas no se percibe a simple vista. Si el cuero cabelludo pierde su equilibrio natural, este proceso de renovación se altera y, como resultado, la caspa se hace visible. Entre las formas más comunes de la caspa, encontramos la caspa seca y grasa.

Caspa seca

La caspa fina y seca tiene su origen en el cuero cabelludo seco. Las glándulas sebáceas no producen suficiente sebo, lo que afecta al equilibrio natural del cuero cabelludo. Si éste es más bien seco, es habitual que aparezca una caspa blanca y fina que se desprende de la cabeza y del cabello.

Caspa grasa

Cuando el cuero cabelludo es graso, las glándulas sebáceas producen demasiado sebo. Esta presencia excesiva de sebo puede ser causada tanto por factores personales (por ejemplo, aspectos hormonales, la predisposición genética o el tipo de piel) como por factores externos (condiciones ambientales, el clima, etc.). Cuando esto ocurre, pueden incrementarse los gérmenes y microorganismos naturalmente presentes en la piel, afectando así al equilibrio del cuero cabelludo.

Como resultado, los elementos derivados de la degradación del sebo irritan la piel, producen picor y aceleran el desprendimiento de las células de la piel. El exceso de sebo hace que éstas se adhieran entre sí, formando así partículas grandes, visibles, grasientas y amarillentas que se pegan al cuero cabelludo o al cabello. Cuando aparece la caspa grasa, y ante la gravedad del problema, la elección del champú más adecuado se convierte en un aspecto fundamental.

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